Es asunto político, no constitucional
El presidente de la Fundación V República, José Miguel Soto Jiménez, negó que la entidad que preside esté apoyada por el ex presidente de la República, Hipólito Mejía y anunció que esa organización participará en los comicios electorales.
"Pensamos establecer, construir una organización entre el concepto de partido de cuadro, no podemos esperar 20 años, tenemos el propósito de participar en las elecciones de 2012, y la intención de aprovechar los comicios del 2010, para tener participación", expresó.
La Quinta República representa una opción de poder, nace de una reflexión histórica, de un intento de redimir los fracasos de las cuatro Repúblicas que hemos tenido, tres de las cuales han fracasado con la pérdida de la soberanía nacional. De ahí nace el proyecto que está comprometido con la democracia.
La sociedad reclama una integración, una democracia económica y cultural que no tenemos. "Nuestra aspiración como proyecto político es hacer esa revolución democrática; reclamamos un nuevo tipo de gestor político, aunque este no vende para muchos, creemos que es un retorno al ideario nacional de Juan Pablo Duarte y compensarnos".
Sobre su amistad con el ex presidente Hipólito Mejía, aclaró que sus relaciones son "muy amistosas", señalando que hay gente que comete el gravísimo error de subestimar al ex presidente Mejía.
Explicó que las relaciones con Mejía son estables. Con relación al contenido de la carta publicada, sostiene que "hay cosas que son y no son". Al tiempo, de agradecer la deferencia que tuvo con él, en muchas ocasiones.
Al respecto dijo: "La gente no comprende que ningún militar, ni se nombra, ni se deja en el cargo".
No obstante, aclaró que eso no obliga ni a compromisos políticos, ni tampoco a que se dejen pasar las ofensas e injurias. "Con el presidente Mejía tengo agradecimiento, no tengo ni odio, ni temor, esos sentimientos siempre estarán, y mi respeto siempre estará ahí. Ni lo dado ni lo recibido se puede quitar".
Al recordar a Bosch, considera que hay que dejar de rumiar el odio. Cree fielmente que para hacer política no hay que estar en contra de nadie. Además, dijo, el tiempo es crítico y en política no se puede divorciar el discurso de la acción.
Según Soto Jiménez, entre la teoría y la práctica la mediación es la organización. El discurso tiene que relacionarse con la estructura, aunque puede haber una distorsión.
Al opinar sobre el presidente Leonel Fernández, lo califica como un gran comunicador, artificio de simulación en diferentes ámbitos, "es un actor, como Trujillo y Balaguer". Al igual que el ex presidente Mejía, pero en otro lenguaje.
Sobre la Reforma Constitucional, el presidente de V República sostiene que si la reforma es para hacer cambios, está de acuerdo, pero que si es para acomodar los intereses de otros partidos, no.
En torno a la forma de modificarla, plantea que la figura de la Constituyente sería la forma más democrática. En ese orden, recordó al "talentoso presidente de Finjus, quien dijo que la reforma constitucional es un asunto político, no constitucional".
Al preguntársele quién elevo de rango a Luis Ernesto Quirino Paulino, ex capitán, el ex secretario de las Fuerzas Armadas, respondió: "en beneficio de ambos presidentes, tú no puedes pretender que el Presidente sea responsable de un procedimiento que sucede a diario. Quirino ingresó por primera vez en el primer gobierno de Fernández, comenzó como raso en las escuelas vocacionales, cuando vino el gobierno de Mejía, pasó una depuración y fue destituido no por estar vinculado a narcotraficantes, sino de botellas, que no pueden justificar. Luego regresa, vía el Ejército. Se destutana dentro del molote, se sale, luego ingresa como sargento".
Soto Jiménez relató que cuando le llevó al presidente Mejía la cancelación de Quirino, en el expediente, no arrojó origen de su dinero. "Entonces, ante la información de que podía ser del narco, se recomendó su cancelación. Y Mejía pregunto y quién es ese".
Recordó que a nivel institucional se había acordado, que en la transición de mandatos no iba a ver ascenso, hubo, y ahí lo metieron. Esto lo aclaro "en beneficio de los dos presidentes", reiteró Soto Jiménez.
Sobre la Reforma Constitucional, Quinta Republica tiene una propuesta que difiere del resto, lo que hay que saber es que todo se resume en que los tres partidos tradicionales han pasado más de una vez por el poder y no han resuelto los problemas fundamentales de la población.
No se puede seguir apostando a que nadie puede resolver los problemas. La realidad es que solo el 80%, apta para votar, no pertenece a ningún partido político, y solo el 20% está inscrito. Dónde está la realidad, se preguntó.
Soto Jiménez está convencido de que La quinta República no puede competir con esos tres partidos, porque están dentro de la gasificación, y su moneda es el clientelismo. "Para erigir un proyecto como este, no puede ser masificado, sino en un partido que pueda guiar la masa silente y más allá de eso pueda encauzar un proyecto electoral.
No se puede competir ni con dinero, ni tiempo. Es verdad, como se compite con ellos con 12 furgonetas de dinero. Hay que romper la lógica con ellos. Ese modelo de los partidos grandes ha ido zozobrando con el tiempo, dijo.