Fernando Peña, del Frente Caamañista, reitera que la entrega de las 100 viviendas donadas en el municipio de Bonao, provincia Monseñor Nouel, se hizo justamente, al tiempo de acusar a sectores de pretender entorpecer las relaciones domínico-venezolanas.
Las cien casas donadas a diversas personas de escasos recursos económicos, no forman parte del donativo de 500 casas prometidas por el gobierno de Venezuela, aclaró Peña, quien asegura que hay una gran desinformación de lo acontecido en Bonao. "49 de las familias favorecidas están encabezadas por mujeres, 24% a madres solteras, y 7% por familias de bomberos, policías, de origen muy pobre.
De las casas prometidas por el gobierno de Venezuela, 500 en total, todavía a la República, no ha llegado una sola ventana; cuando se construyan corresponderá al Instituto Nacional de la Vivienda, distribuirlas.
Su distribución, de acuerdo a lo pactado será: 100 casas para Monte plata; 100, destinada a la comunidad de El Cacao; 100 a Santiago, y 100 para el sector Simón Bolívar.
No hay un reguero de gente, eso no es verdad. La presencia de grupos populares impidió que se manejara con politiquería. Sobre esto se han levantado muchas calumnias para hacer dañar las relaciones con Venezuela y para poner en dificultad a una misión diplomática que ha trabajado con transparencia y responsabilidad con el pueblo dominicano.
Fernando Peña reiteró que las 500 casas donadas por Venezuela, son una cosa, y las 100 casas ya construidas y entregadas corresponden a otro proyecto, también donadas por Venezuela.
El 80 por ciento de la entrega se hizo acogiendo los niveles de pobreza de los danificados. No hay no gente de clase media alta, dijo a Revista 110.
Lo que ha pasado ahí es lo siguiente, el 73% de los beneficiarios de esas casas son personas que están por debajo de los niveles de pobreza, y el otro 27, son pobres, incluyendo 7% que bajo el criterio venezolano se acordó que trabajadores y obreros que participaron en la construcción, se planteó que un capítulo fuera destinado para ellos, eso hace que el 80 por ciento sean correspondiente al criterio venezolano y al estado de pobreza. El resto se planteó distribuirlo entre familias que tuvieran en el marco de las pobrezas. En gestiones hechas por algunas autoridades independientes de Bonao, se decidió realizar un proyecto especial, pero no con las 500 viviendas, porque fue una petición especial que hiciera la embajada. Esa es una comunidad endógena, con posibilidad de autofinanciarse económicamente, y tienen que ser para personas damnificadas, pero no exclusivamente, explicó.
En Bonao, expresó Peña, se planteó la necesidad de que todos los sectores tuvieran una cuota mínima y recomendaran gentes con calificaciones y en base a eso, se plantearon 14 criterios que los beneficiarios deben cumplir. Negó que se haya marginado al embajador venezolano del acto de entrega.