Denuncia grave , investigación fácil

Investigación fácil.
La denuncia del senador de Baní de que el narcotráfico cuenta con la complicidad de autoridades es de una magnitud similar a la facilidad de comprobarla, pues hay demasiadas pistas para desentrañar la verdad... si es que las autoridades quieren.
Nada mas sorprendente que la noticia de que venezolano Antonio Zuluaga Mustiola, muerto durante la masacre de Baní, había sido sometido a la Justicia el 7 de julio de 1997 como jefe de un grupo que logró entrar al país un cargamento de 388 kilos de cocaína en una embarcación que fue detectada y apresados sus ocupantes en la zona de Boca Chica.
Se trata de una nota difundida como dato curioso que pronto será desplazado de los medios, cuando en realidad es el hilo de la madeja para desenredar la red de complicidades que protegen al negocio de la droga... si las autoridades quieren.
Si el venezolano Antonio Zuluaga Mustiola fue sometido a la justicia, las preguntas que surgen son:
• ¿Cuál fue el juez de Instrucción actuó en el caso?
• ¿Qué juez condujo el juicio de fondo, y si lo hubo?
• ¿Fue condenado o absuelto?
• ¿Cuál fue la sentencia, si la hubo?
• ¿Cuál es el juez de la pena, si acaso fue a prisión?
• ¿Qué papel jugaron los fiscales en el caso?
• ¿Se aprovecharon tecnicismos para liberarlo?
Pero no solo el venezolano es pieza clave en la investigación por lo que hizo para estar libre, sino que hay que aclarar el destino de la lista de quienes fueron sometidos junto al venezolano en aquella ocasión:
Robinson Archibold (colombiano), Daniel Aquino Martínez (dominicano), Benjamín Gaspar Archibold (colombiano), Alberto García Torres (venezolano), Luis Rafael Peguero Casado (dominicano), Jean Claude Desrosielle (haitiano), Silvio Gabriel Ortiz Castillo (dominicano), Alexandro Bienvenido Jerez Guerrero (dominicano), William Antonio Ortiz Castillo (dominicano), William Freddy Castillo Fernández (dominicano), Heury Jerez (dominicano) y Alex Abreu Peralta (dominicano), así como los prófugos conocidos como Caña, Negro, Moreno y Juan Ramón y Santos Felipe Sierra
. En aquella ocasión le ocuparon 12 pacas con 351 paquetes de cocaína.
Sería interesante saber si alguno de ellos guarda prisión, porque es probable, que en ese amplia matrícula delictiva se encuentren ejecutores o cómplices de la matanza y le toca a las autoridades informar la relación entre aquel grupo, los muertos y los siete extranjeros que estarían siendo buscados activamente por la Policía Nacional y que, por cierto, fueron acusados de secuestro meses atrás.
El caso es alarmante, pero no es tan difícil
de resolver... si las autoridades quieren.