La edad promedio
Hoy, a más de la mitad de mi vida, haciendo acopio de la edad promedio de vida, he pensado que las matemáticas dominan todo, hasta el proceso biológico de la existencia.
No vayan a pensar que me he puesto filosófico, sino que es una realidad. Fíjense como al principio he hablado de la mitad de mi vida, lo cual es una referencia, algunos hablan de tercera edad. Otros, cuando pasan por ciertas enfermedades dicen que le dieron una segunda oportunidad... en fin, todas referencias matemáticas.
Yo, viendo los años vividos, he dividido mi vida en quintas partes. Así ya ustedes se habrán dado cuenta de mi edad.
Duré dos quintas partes de mi existencia estudiando y tratando de adquirir los conocimientos necesarios que me permitieran vivir de una forma muy holgada.
He pasado tres quintas partes trabajando y dentro de esas quintas partes, dos de ellas me dediqué a una actividad y otra quinta parte a otra.
De las dos primeras quintas partes de estas tres últimas, pude vivir en una quinta, puedo decir que conozco dos o tres quintas partes del mundo, eso quiere decir que invertí tres quintas partes de mi dinero en viajes.
Por eso hoy, viviendo en un quinto piso de un complejo de cinco edificios, me doy cuenta de que no tengo ni un quinto, y lo que se percibe hoy en día no es ni la quinta parte de las entradas que se recibían otrora.
A partir de estos momentos no serán quintos, serán sextas partes o séptimas, todo depende del optimismo que usted tenga. Ya las fuerzas no son ni la quinta parte de lo que se exhibían antes y espero que usted, al igual que yo, comience a guardar dos o tres quintas partes para cuando su corazón suba dos quintas partes de su presión. Y ojalá, cuando ya no estemos, una quinta parte de sus amigos y su familia se acuerden de quien uno era.
Bueno, hoy es el quinto día de la semana, cosa que me recuerda que hay que alegrarla con algún trago, aunque ya yo, con la quinta parte de un pote, me sumo en un quinto sueño.