En un país donde la clase política sabe cómo esconder sus entuertos y canonjías, no parece que va a ser fácil "echarle tierra al muerto" en el caso que envuelve al Parque Nacional del Este y áreas protegidas. Max Puig, secretario de Medioambiente, reitera que legisladores tratan de modificar la ley de áreas protegidas en su beneficio personal y pone la acusación sobre la cabeza del senador Rubén Toyota, presidente de la Comisión de Medioambiente.
En un país donde la clase política sabe cómo esconder sus entuertos y canonjías, no parece que va a ser fácil "echarle tierra al muerto" en el caso que envuelve al Parque Nacional del Este y áreas protegidas. Max Puig, secretario de Medioambiente, reitera que legisladores tratan de modificar la ley de áreas protegidas en su beneficio personal y pone la acusación sobre la cabeza del senador Rubén Toyota, presidente de la Comisión de Medioambiente. Los legisladores han reaccionado "desolados" ante un señalamiento que califican de infundio y decidieron interpelar a Max Puig. De manera vacilante, el presidente del Senado, Reynaldo Pared, no puso plazo a la iniciativa.
Rubén Toyota, ante la advertencia del Depreco de que va a investigar el asunto, se presentó de forma voluntaria ante Octavio Líster... antes de que me "jalaran fui...". Ya se ha echado demasiado leña al fuego y es imposible tapar todo el humo transparente en torno al Parque del Este y habrá que ventilar el asunto públicamente hasta el fondo. Es el mismo caso de la burra baya, "que si la amarran larga se enreda, si la amarra corta se ahorca... y si la sueltan se va".