El secretario de Estado Ángel Lockward dijo ayer que la Shell "cubrió una etapa importante en el país cuando pocas transnacionales invertían aquí, pero la Refinería se quedó atrás, no aumentó su capacidad de refinación y ya es más un negocio de importación que de procesamiento". Agregó el ex secretario de Industria y Comercio que por esta razón "la condición monopólica de importación y oligopólica de distribución (que mantiene la Shell), no está acorde con la apertura del mercado". "La Shell, a través de su control administrativo absoluto de la Refinería, hizo mucho bien al país, pero también traficó con mucha información privilegiada en contra de sus competidores y afectó al país, como fue el caso de los depósitos de combustibles solicitados y aprobados a Texaco y Esso", afirmó Lockward.