Cuando alguien gana una batalla, pero lo que obtiene es tan poco o pobre, que no valía la pena tanto esfuerzo, se dice que obtuvo una victoria pírrica.
Cuando alguien gana una batalla, pero lo que obtiene es tan poco o pobre, que no valía la pena tanto esfuerzo, se dice que obtuvo una victoria pírrica. Dejando de lado la anécdota histórica que avala esa expresión, digamos que el ganador de las próximas elecciones estará en ese caso y no dudamos que termine arrepintiéndose de su ambición. Habría que estar ciego y sordo para no saber que el futuro inmediato del país es sumamente incierto y habría que ser tonto para no darse cuenta de que el gobierno ha estado callando la situación, asumiendo los problemas para no echarse encima el baldón que sería una situación de precios por las nubes, aumento exponencial del desempleo e inflación. Así, a la luz de todo esto, nos preguntamos con asombro por qué los contendientes se esfuerzan tanto, si lo que enfrentarán luego, en caso de ser electos, será una verdadera catástrofe.
El día después
Tratemos de imaginarnos qué será el día después del 16 de mayo. A pesar de los esfuerzos que el gobierno ha hecho (y que deberemos pagar cuando termine la lista electoral) los precios ya andan por su cuenta y la situación en la calle se hace terrible. Pero sería bueno preguntarse qué ocurrirá con la depreciación del peso, cómo el presidente electo logrará contener a las zonas francas y el resto de los exportadores dominicanos que están pidiendo a gritos un dólar más caro. Igualmente, sería interesante preguntarse cuáles subsidios sobrevivirán a la crisis, lo que afecta de manera directa a toda la sociedad, pero sobre todo a los más pobres. Y ni hablar del famoso crecimiento económico y la estabilidad macroeconómica. Así, cuando todo se empiece a venir abajo, ocurrirá lo lógico: los distintos sectores comenzarán a halar hacia sus intereses. ¿y quién estará en el medio? Pues el presidente. Señores candidatos: todavía están a tiempo. El próximo 17 de mayo ya será tarde para arrepentirse. Están advertidos.