La de los 500 jonrones todavía sigue siendo la élite entre los mejores jonroneros del béisbol.
La lista, que en los últimos años ha aumentado "significativamente" a 23 miembros, con aspirantes como Manny Ramírez y Gary Sheffield por engrosarla este año, tiene entre sus miembros a una especial estirpe: la de los bateadores de 500 dobles.
Sólo ocho de esos mortales con 500 ó más vuelacercas, también superaron la barrera de los 500 dobles en sus ilustres carreras. A esos ocho se suman otros ocho con 400 ó más dobles para integrar el clan 500-400, en tetrabases y dobles.
Entre los socios de ese club (500-400) está Alex Rodríguez, quien ingresó a la nómina este año.
Con 15 temporadas y 32 años, Rodríguez parece un serio aspirante al club 500-500, con posibilidades reales de llegar al más exclusivo aún, el de los 600-600, donde sólo están inscritos los nombres de Barry Bonds y Hank Aaron.
Al comenzar el fin de semana pasado, A-Rod contaba en su haber de por vida con 522 jonrones y 402 dobles, siete de éstos últimos en lo que va de la joven campaña.
La temporada pasada, el portento de los Yanquis pegó 31 dobles, de regreso al sitial de los 30 ó más batazos de doble mérito, al cual no accedía desde el 2003, cuando disparó 30, en su última temporada con los Vigilantes de Texas.
Un hombre de tres temporadas de 50 ó más cuadrangulares en su carrera, incluida la pasada (54), Rodríguez parece un seguro socio del club de los 600 cuadrangulares, si no sufre lesiones y mantiene su producción normal de vuelacercas, pudiendo aspirar seriamente a convertirse en apenas el tercer jugador de 700 ó más bambinazos de por vida.
Esa parece una meta más alcanzable que la de los 600 dobles, cifra de la cual todavía lo separa 198.
Sin embargo, oportuno es señalar que según vaya entrando en años, el poder de Rodríguez habrá de disminuir y algunos de sus hoy jonrones por los canales de los lados derecho e izquierdo, podrían entonces convertirse en dobles.
Uno que este año podría agregar su nombre en la lista de los 500-500 es Manny Ramírez.
El toletero de los Medias Rojas de Boston comenzó el fin de semana pasado con 496 tetrabases y 479 dobles, en medio de uno de sus mejores comienzos de temporada en los últimos años.
Ramírez contaba para la fecha indicada con seis jonrones y ocho dobles, un ritmo bien por delante del que tuvo el año pasado en ambos encasillados, cuando conectó 20 batazos de corrido completo y 33 de doble mérito.
De llegar a los 500 jonrones y los 500 dobles este año, como todo parece indicar, el jardinero izquierdo de los Medias Rojas se convertiría en apenas el octavo jugador en la historia con semejantes totales en cada uno de esos encasillados ofensivos.
Para él, los 600 jonrones y los 600 dobles podrían ser metas alcanzables, aunque próximo a los 37 años, más difíciles que para A-Rod.
Lo que sí parece casi seguro es que ambos terminarán sus respectivas carreras como socios del club 500-500, una élite especial entre los mejores jonroneros que ha conocido el negocio.
