En días pasados tuve el placer de conocer el Viejo Continente. Una de las paradas realizadas fue en Madrid, por tres noches. No lo calculo por días, ya que el tema a tratar en este artículo es sobre la regulación de la vida nocturna impuesta por este gobierno. Es increíble la cantidad de personas en Madrid a toda hora de la noche y la madrugada, miles y miles de personas caminando por
En días pasados tuve el placer de conocer el Viejo Continente.
Una de las paradas realizadas fue en Madrid, por tres noches. No lo calculo por días, ya que el tema a tratar en este artículo es sobre la regulación de la vida nocturna impuesta por este gobierno.
Es increíble la cantidad de personas en Madrid a toda hora de la noche y la madrugada, miles y miles de personas caminando por
A este ir y venir de personas le acompaña algo muy interesante que son los cientos, quizás miles de bares, tapas, restaurantes, teatros, etc., abiertos empleando un sinnúmero de personas para darle servicio a estos transeúntes.
¿Qué conlleva esto? Que cada vez que suena una caja registradora en un negocio de estos, los cuales todos están atiborrados de gente, cada factura va acompañado de su IVA, (aquí ITBIS). ¿Cuántos millones de pesos le estará sustrayendo al fisco dominicano este cierre arbitrario de negocios? En cada unos de los negocios que visité durante esas tres esplendorosas noches en Madrid, tuve que hacer fila,
Ahora, el sentimiento más importante que percibí en Madrid era que tenía la libertad de hacer lo que yo quisiera, claro está, sin infringir ninguna ley.
Si me quería levantar a las 2:00 a.m. y tomarme un trago, básicamente tenía que visitar tres o cuatro lugares para conseguir el que menos fila tenía.
¡Qué vende Madrid! El principal producto es el turismo, al igual que República Dominicana, con la gran diferencia que para uno salir a divertirse el gobierno no se lo permite por el cierre obligatorio a todas las empresas de entretenimiento a las 12:00 p.m.
En Madrid sí noté que había muchos policías en las calles, bien uniformados y con mucho conocimiento de la ciudad, ya que me perdí dos veces y a ellos les preguntaba cómo llegar y muy diligentemente me daban instrucciones. Asimismo, noté que en los bares pedían identificación a los que parecían menores para el despacho de alcohol y cigarrillos.
Allá están regulados y vigilados los negocios de diversión. Aquí empezaron al revés, primero debieron poner los alcoholímetros, el patrullaje que existe en la noche, no se realizaba cuando los negocios estaban abiertos, y al mismo tiempo regular la actividad para que los negocios puedan permanecer abiertos, nunca prohibirla.
En República Dominicana el gobierno tomó la decisión de la prohibición, me recuerda los Estados Unidos de la época de Al Capone, cuando el consumo de alcohol era prohibido, y lo que el gobierno americano terminó haciendo fue regular la venta convirtiéndose la industria del alcohol en unas de las industrias que más impuestos, directa e indirectamente, paga al Estado norteamericano. Debe ser también una de las industrias que en su expendio, más puestos de trabajo mantiene en la actualidad. Y aquí en nuestro país, donde más puestos de trabajo se necesitan, donde más impuestos para ser revertidos en obras sociales faltan, nos cierran los negocios a las 12:00 p.m. ¡Qué ironía!
Aquí quiero mencionar otra ciudad, pero en Norteamérica, Las Vegas, en el estado de Nevada. La ciudad de 24 horas. ¿Qué vende Las Vegas para convertirse en una ciudad que aporta al fisco estatal 1,000 millones de dólares diarios? vende diversión, vende la libertad para que el adulto se divierta donde elija acompañado de una impecable seguridad.
Soy un visitante frecuente de Las Vegas por la naturaleza del negocio donde trabajo y ahí es que se efectúa la feria mundial del juego. Conozco la ciudad bastante bien ya que he ido alrededor de una docena de veces.
¿Cuál es el éxito de Las Vegas, la apertura, la regulación o la prohibición? Sin lugar a duda entendemos que al igual que Madrid la fórmula es la apertura con regulación.
Bajo ningún argumento la prohibición es la fórmula de solucionar nada. Cuando me refiero a prohibición, exclusivamente me refiero al cierre de los negocios de servicio.
Ambas ciudades tienen regulaciones fuertes, pero hay instituciones que velan por su cumplimiento. Ahora si algún negocio viola una de esas disposiciones, como por ejemplo fumar bajo techo, expendio de bebidas a menores, acceso a juego a menores, venta de cigarrillos a menores, etc. Esos negocios que infringen la ley son notificados por alguna violación y si son reincidentes son cerrados sin opción a nueva apertura.
Aquí ha sucedido lo contrario, todos los negocios han infringido algo porque no han cerrado a partir de las 12:00 p.m. No nos han permitido ajustarnos a una normativa, salió de un antojo de ciertos funcionarios para afectar a miles de empleados directos e indirectos.
Pero lo más grave es ver a esos turistas que han pagado para pasar unas vacaciones en un Santo Domingo histórico, cultural, pero de mucha alegría y diversión, y se encuentran con una ciudad muerta después de las 12:00 p.m.
¿Hacia dónde va nuestro turismo, qué hacemos los adultos que solíamos salir con nuestra pareja a dar una bailadita, tomarnos un trago o simplemente sentarnos a cenar para compartir? Ya van docenas de turistas que se me acercan en el negocio que trabajo para darme la queja que quieren divertirse y no encuentran dónde, que si hay algún negocio con permiso para la diversión. La respuesta mía es la única que hay, el gobierno prohibió la diversión en horas nocturnas. Estos detalles ninguno de los funcionarios que opinaron para implementar esta medida los conocen ya que todos a las 10:00 p.m. están durmiendo, ajenos a las realidades dominicanas. El resultado seguro de estos turistas es que este destino no lo elegirán de nuevo como su opción de vacaciones.
Se puede concluir que el daño es grande, a la economía, a los negocios, fuentes generadoras de empleo, que hasta el famoso festival de música patrocinado por una firma licorera ha sido cancelado. Cuántas personas del Caribe y países cercanos dejaron de visitarnos por esta cancelación de este festival?
Durante años, nosotros los dominicanos nos hemos dado cuenta de algo: el Estado dominicano como administrador de empresas no sirve. Mencionamos el CEA, Corde, CDA entre otras compañías que la han llevado a la quiebra las malas administraciones estatales. De ahí sale la capitalización de las empresas estatales. El Estado es un ente regulador de políticas, no administrador de Empresas
Autoridades abran los ojos, que el daño que se le está haciendo a esta ciudad no es chiquito, pongan regulaciones, no prohibiciones, permitan la apertura para que Santo Domingo se siga desarrollándose como gran urbe.
Asimismo, como yo personalmente entiendo que para que una ciudad logre su desarrollo sostenido, necesita un sistema de transporte masivo, asimismo las autoridades deben de entender que el cierre de estos negocios de servicio no es una salida para reducir la delincuencia.
Yo no quiero finalizar este mi primer artículo sin antes sugerirles un tipo de regulación bastante sencilla.
El negocio que quiera abrir después de las 12:00 p.m. permitírselo, y que ese negocio pague un permiso especial, por ejemplo RD$30,000 pesos mensualmente que irían a Interior y Policía para que esa dependencia le asigne un inspector especial a ese negocio para que cumpla con las disposiciones de no acceso a menores de 18 años. Esos RD$30,000 pesos bastan y sobran para pagar cualquier sueldo y sería a la vez una nueva fuente de empleo estatal.
Yo sin lugar a duda, opino que habrá cientos de negocios en la ciudad y el interior que pagarían este permiso de operación sin titubear volviendo las cajas registradoras a facturar ITBIS, los negocios a crear empleos y Santo Domingo revivirá de nuevo.
Quiero dedicarle este primer análisis a mi amigo don Julio Hazim que fue el que me motivó a que escribiera esas ideas que me fluyen, líneas que anteriormente las compartía verbalmente con él. A la salida de su nuevo diario me dijo que lo que yo conversara con él, que lo escribiera y esta es la primera entrega.
Soy licenciado en Administración de Empresas, Magna Cum Laude.
Tengo treinta años de trabajo ininterrumpido trabajando en horario nocturno en Santo Domingo, de ahí puedo orgullosamente decir que tengo una maestría en la vida nocturna de Santo Domingo.