En mi consultorio yo no acepto pacientes que vengan con seguros médicos.
En mi consultorio yo no acepto pacientes que vengan con seguros médicos.
Antes de responder el saludo, fue lo que el especialista en otorrinolaringología le advirtió al padre de la niña que lo visitó para que tratara un inquietante malestar de oídos de su pequeña.
Sin inmutarse, luego de la consulta, le comunicó que para él no existía eso de receta única y que sus honorarios son mil pesos.
Poco después de la recomendación facultativa se dirigió a la farmacia más cercana donde por unas gotas le cobraron RD$700.00.
Alexander no se atrevió a preguntar por el precio de los otros medicamentos. Había salido de su casa con poco dinero y contaba con un servicio de calidad que le ofrecería el Seguro Familiar de Salud, bueno para eso – se dijo- le descuentan, o mejor dicho le sacan de sus bolsillos, en dos compañías para las que trabaja, dineros destinados a pagar dos veces a la misma Administradora de Salud (ARS) en la que figura inscrito.
Maldición, se lamentó, de este fracaso sólo perdemos los humildes trabajadores, hubiese preferido mil veces el otro sistema.